Grietas, fallas y estudios de suelo fantasmas en el oriente de la Ciudad de México

Las fallas geológicas explican la magnitud de los daños causados por el sismo del 19 de septiembre de 2017, en la alcaldía Tláhuac, Ciudad de México. Ahora, la reconstrucción se está llevando a cabo en las colonias más dañadas de la alcaldía, sin que sus habitantes cuenten con una información clara sobre la trayectoria, la magnitud y los efectos locales de estas fallas.

Cancha de futbol atravesa por una falla geológica, alcaldía Tláhuac, CDMX © Clément Detry Cancha de futbol atravesa por una falla geológica, alcaldía Tláhuac, CDMX © Clément Detry

 

Karla Granados y Clément Detry

 

- con el apoyo de Rafael Cabrera, Sergio Rodriguez Blanco, Federico Mastrogiovanni, beca "Prensa y Democracia" de la Universidad iberoamericana.



Ellas no son geólogas. Sin embargo, se les ha visto recorrer con frecuencia su unidad habitacional en la alcaldía de Tláhuac, Ciudad de México, equipadas con una larga varilla de metal y un par de cintas métricas, haciendo mediciones.

 

  •     ¿Cuánto mides Vero?

       
       
  •     Como 1.44…

       
       
  •     Bueno y arriba todavía tenemos como un metro. Señalamos nuevamente que tenemos un ancho como de dos centímetros. La fractura está magnificándose.
       

Ha pasado más de año y medio desde el sismo del 19 de septiembre de 2017. Mónica Reyes Romero, Verónica Toscuento Hernández y las demás mujeres que conforman este grupo no hacen esta labor por gusto ni por obligación profesional. Ellas son damnificadas en una zona de riesgo geológico, donde aquel sismo despertó muchos temores. Los movimientos sísmicos, de forma general, se ven amplificados en terrenos blandos asentados en un tipo de subsuelo fracturado, como los que se encuentran al sur de la alcaldía Tláhuac, una demarcación semi-rural de la periferia sur-oriente de la capital.

Ante la exigencia colectiva para realizar distintos estudios de suelo y subsuelo al oriente de la Ciudad, esta investigación documentó que el gobierno de la Ciudad de México (CDMX) no ha dado respuesta. Y que, incluso, recursos destinados a los estudios de suelo bajo la administración del entonces Jefe de gobierno Miguel Angel Mancera han desaparecido.

Con varilla y cinta métrica… la búsqueda de fallas geológicas

Ermilo Baltazar, daminificado del sismo de 2017, lucha con su familia por la reubicación de su vivienda ubicada en una falla geológica. © Clément Detry Ermilo Baltazar, daminificado del sismo de 2017, lucha con su familia por la reubicación de su vivienda ubicada en una falla geológica. © Clément Detry

Frente a la magnitud del desastre, con portadas de periódicos que predicaban el “naufragio de la colonia Del Mar”, sus habitantes pensaron que, a través de la lucha colectiva, dejarían atrás su incertidumbre y lograrían obligar las autoridades a informarlos sobre la fracturación del subsuelo.

 

  •     "Al principio, fueron las brigadas voluntarias del Instituto de Geología de la UNAM, presentes en Tláhuac después del sismo, las que nos sugirieron que empezáramos nosotros mismos a mapear y medir nuestras grietas, hasta que los geólogos nos pudieran visitar en la Villa"-, explica Mónica Reyes.

 

Ahora, Mónica lidera una comisión de mapeo de grietas dentro de un colectivo sin nombre que lleva a cabo el “rescate” de la Villa Centroamericana, la cual también ha sido cada vez más expuesta a los robos de vehículos, robos a transeúntes, robos a casa habitación y a otros factores de inseguridad desde el sismo.

Este colectivo, mediante su mapeo, ha encontrado grietas y fallas geológicas que no salían ni en el Atlas delegacional, ni en el Atlas nacional de riesgos. El atlas de la alcaldía tiene desde el año 2014 sin actualizarse (ver aquí).

 

  •     "Si no fuera por nuestras varillas y cintas métricas, no tendríamos la menor información de cómo está evolucionando la situación en el subsuelo"-, agrega esta maestra escolar quien no tenía ninguna experiencia de activismo antes del sismo.
       
  •     "Somos varios los que despertamos ese 19 de septiembre y no vamos a dejar que el gobierno se haga de la vista gorda ante la pérdida de nuestro patrimonio”, afirma Irene Esquivel, otra vecina.

 

Varios vecinos entrevistados en la Villa Centroamericana y del Caribe (más adelante : "Villa Centroamericana") consideran que la acción colectiva debe llevar como resultado el cumplimiento de una obligación de las autoridades a informarlos sobre el subsuelo de su colonia, la cual ha sido consagrada en una recomendación emitida en septiembre de 2018 por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF). Esta demanda no ha sido satisfecha, aunque existió un compromiso por parte de la administración pasada del Dr. Miguel Ángel Mancera.

En noviembre de 2017, los damnificados de las colonias Del Mar, Nopalera, Villa Centroamericana y Miguel Hidalgo, en Tláhuac, habían recibido respuestas alentadoras de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso) a la demanda colectiva de los estudios de suelo. Las autoridades empezaban a aceptar la idea de un estudio integral del suelo en distintas colonias de la alcaldía Tláhuac, en las cuales venían incluidas la colonia del Mar y la Villa Centroamericana.

 

  •     "Posteriormente vimos carpitas, vimos a personas que se presentaban como geólogos y pensamos que íbamos bien", comenta el damnificado Arturo García, representante local de Damnificados Unidos.    

 

En distintas colonias del sur-poniente de Tláhuac, todavía se pueden observar muros pintados donde se anuncia que “El Gobierno de la Ciudad trabaja en la realización de estudios geofísicos en esta zona”. El último informe de reconstrucción emitido en noviembre de 2018 por el gobierno anterior reporta avances en los estudios de las colonias: Villa Centroamericana, Agrícola Metropolitana, Miguel Hidalgo y Colonia del Mar de Tláhuac.

La simulación de los estudios de suelo

En algunas partes de la Ciudad de Mexico, el terreno se ha hundido mas de un metro desde el sismo del 19 de septiembre de 2017 © Clément Detry En algunas partes de la Ciudad de Mexico, el terreno se ha hundido mas de un metro desde el sismo del 19 de septiembre de 2017 © Clément Detry

Hoy en día, es la doctora Silvia García Benítez, del instituto de ingeniería de la UNAM, quien lleva a cabo la labor de los estudios de suelo en la alcaldía, mediante un convenio que la relaciona con el alcalde Raymundo Martínez Vite. “La empresa del gobierno anterior no ha entregado nada de sus resultados. Tuvimos que empezar de cero con las nuevas administraciones de Claudia Sheinbaum y Raymundo Martínez Vite en Tláhuac”, comenta ella.

La doctora formaba parte del equipo científico del Instituto de ingeniería de la UNAM al cual la empresa designada para llevar a cabo los estudios de suelo en la alcaldía Tláhuac, Consorcio de ingeniería civil S.A. de C.V. (o "CICSA"), se había comprometido a mandar los resultados de estos estudios.

Anteriormente, los damnificados de Tláhuac habían pedido a los funcionarios de la Sobse que se hiciera una revisión conjunta del contrato que comprometía la empresa a hacer y entregar los estudios, a lo cual el entonces subsecretario de obras, Francisco Izquierdo, contestó que no había contrato. “ Nunca hemos firmado un contrato, no vamos a firmar nada hasta que estén los resultados ”, les habrá contestado el funcionario, según testimonios de damnificados presentes en estas reuniones.

Se le hizo la solicitud a Sobse, mediante la plataforma de transparencia Infomex (con No. de folio: 0413000029919), para que diera a conocer todos los contratos y las facturas de pago que haya relacionado esta dependencia con la empresa que fue designada para esta tarea, CICSA, al cabo de la cual recibimos contratos y recibos que no tenían nada que ver ni con la alcaldía Tláhuac, ni con algunos estudios de suelo.

En general, los damnificados entrevistados para este reportaje confirman una "presencia discreta" de la empresa en las colonias Del Mar, Villa centroamericana y Villa de los Trabajadores en los meses de febrero a abril de 2018. Mencionan, en particular, el uso de sondas electromagnéticas por parte de su personal en campo.

Sin embargo, el ingeniero geólogo por el Instituto politécnico nacional (IPN), Ivan Andrés Herrera Huerta, indica que las sondas electromagnéticas “pueden ayudar a detectar fallas, pero de ninguna forma las pueden medir”.

Desaparición de recursos

La doctora Silvia García de la UNAM, además, asegura que, según sus fuentes en el gobierno central, “las cuentas no salen” al comparar el presupuesto con las erogaciones del ejercicio fiscal de 2018. Ella evoca la desaparición de doscientos millones de pesos en total, sin que algún documento (contrato, recibo de pago…) justificara la salida de estos recursos.

 

  •     "No se halló ni un contrato, ni una factura de pago, ni cualquier huella del trabajo de estudios de suelo de esta empresa durante el cambio de administración en el gobierno central", comenta la doctora.

 

El gobierno local otorgó un presupuesto de 28.5 millones de pesos para los estudios de suelo e inyecciones de grietas en Tláhuac, según los informes de reconstrucción del gobierno anterior. Si es verdad que este monto no fue ejercido, así como lo afirmaron los funcionarios del gobierno anterior, debería de formar parte de los recursos reconocidos como “ remanentes ” del ejercicio fiscal de 2018, ya que la línea de presupuesto sí fue autorizada por la Comisión de reconstrucción de la Ciudad.

Es lo que señala el artículo 5 del Decreto por el cual se expide la Ley de ingresos de la Ciudad de México para el ejercicio fiscal 2019 : “ los recursos remanentes de los ejercicios fiscales anteriores serán considerados ingresos para todos los efectos, y se aplicarán conforme a lo dispuesto en la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, Ley de Presupuesto y Gasto Eficiente de la Ciudad de México y demás normatividad aplicable".

  • “La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México por conducto de la Secretaría de Administración y Finanzas, remitirá al Congreso de la Ciudad de México, dirigido a las Comisiones de Hacienda y a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, respetando en todo momento lo establecido en la Ley de Presupuesto y Gasto Eficiente de la Ciudad de México en el Artículo 71, incluido el plazo ahí contenido, un informe de los recursos remanentes de los ejercicios fiscales anteriores que agregue lo aquí establecido”.

Se halló y se consultó el primer Informe de avance trimestral enero-diciembre de 2018, el cual fue publicado por el gobierno actual el 17 de diciembre de 2018. En la parte III.3 de su apéndice estadístico figura el uso dado a los recursos “ remanentes del ejercicio fiscal anterior ”. La Sobse, en este informe, no acusa recepción de ningunos remanentes de la asignación presupuestal marcada por el Acuerdo 2018-CRRT-37.

Mediante este acuerdo, la Sobse había recibido de la Comisión de reconstrucción, según el informe de reconstrucción de junio de 2018, la autorización de ejercer 28,5 millones de pesos para “ levantamientos geológicos, estudios geofísicos, estudios de mecánica de suelos, perfiles estratigráficos y diseños de mezclas de relleno de grietas en las colonias Del Mar, Miguel Hidalgo, Villa centroamericana y Agrícola metropolitana de la alcaldía Tlahuac ”. Este recurso, ya que no ha sido ejercido, habrá, de alguna forma, desaparecido del presupuesto de la Ciudad.

Miles de habitantes del oriente de la Ciudad de México tienen que seguir viviendo en viviendas consideradas no habitables por la autoridad de proteccion civil, ya que agotaron sus apoyos de renta y no existe, todavia, un programa de reubicacion de damnificados por el sismo del 19 de spetiembre de 2017 © Clément Detry Miles de habitantes del oriente de la Ciudad de México tienen que seguir viviendo en viviendas consideradas no habitables por la autoridad de proteccion civil, ya que agotaron sus apoyos de renta y no existe, todavia, un programa de reubicacion de damnificados por el sismo del 19 de spetiembre de 2017 © Clément Detry

Igualmente, el presupuesto asignado por la Comisión de Reconstrucción para la “inyección de grietas en Tláhuac y Xochimilco”, durante el gobierno anterior, era de 100 millones de pesos según el último informe de esta Comisión bajo la administración pasada. Era la medida prometida a los damnificados de Tláhuac posteriormente a los estudios de suelo. El último informe de reconstrucción del entonces Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, publicado en noviembre de 2018, reporta un avance de 5 % en este proceso.

Sin embargo, tampoco se halló que la Sobse hubiera recibido algún recurso remanente relacionado con inyecciones de grietas para el ejercicio fiscal de 2019, lo que apunta a la desaparición del presupuesto contemplado para el tratamiento de las grietas de Tláhuac y Xochimilco en la administración anterior.

En distintas ocasiones, durante los meses de julio y agosto de 2018, el ex-comisionado para la reconstrucción, Edgar Tungüi, aseguró en las reuniones con los damnificados que estaba presionando a la empresa con el fin que entregara los resultados de sus estudios de suelo al gobierno y al instituto de ingeniería de la UNAM.

El entonces comisionado para la reconstrucción, finalmente, dio a conocer en este informe que el proceso de “levantamiento geológico” se había completado para estas cuatro colonias, mientras los demás procesos de “estudio geofísico”, “estudios de mecánica de suelo”, “perfiles estratigráficos” así como los diseños de mezclas de relleno reportaban un avance entre el cincuenta y el cien por ciento. La constructora CICSA pretendía cobrar 60 millones de pesos por este trabajo según el diario Excelsior. Según declaraciones de prensa del entonces secretario de obras y servicios, Gerardo Baez Pineda, el pago ya no se realizó.

"La secretaría analizó la documentación y los resultados de los estudios, para determinar si estaban completos, y a partir de la revisión se determinó que no se iba a pagar", declaró el funcionario a Excelsior en agosto de 2018, después de que la doctora Silvia García Benitez hiciera saber a ese mismo diario que no había recibido ningunos estudios de la empresa CICSA. La investigadora del Instituto de ingeniería de la UNAM había aceptado, a petición del colectivo Damnificados Unidos, ser receptora final de estos estudios, con el fin de revisar su contenido y darlo a conocer en un lenguaje accesible para la población.

Esta opacidad en el costo de los estudios - ¿28,5 millones o 60 millones de pesos? - se debe a que no ha habido contrato entre el gobierno y la empresa. Asimismo, no es posible determinar con exactitud el monto que ha desaparecido del presupuesto de la CDMX a raíz de la transacción entre Sobse y CICSA. Sin embargo, si es verdad que el monto autorizado para la contratación de estudios de suelo no fue ejercido, así como lo afirmaron los funcionarios del gobierno anterior, debería de formar parte de los recursos reconocidos como “ remanentes ” del ejercicio fiscal de 2018, ya que la línea de presupuesto sí fue autorizada por la Comisión de reconstrucción.

José Luis Guerrero, como damnificado de la Colonia del Mar, “quiere pensar” que la empresa cobró por su trabajo, ya que “se ha visto como unos empleados desplazaban sondas y realizaban pruebas electromagnéticas en el suelo”. “Yo no conozco a muchas empresas que estarían dispuestas a mandar su personal a campo, con un equipo costoso y sin la certeza de poder cobrar posteriormente” puntualiza José Luis desde su propio punto de vista de empresario, ya que es dueño de una fundición de metal.

El clan perredista de la delegación Álvaro Obregón

CICSA, a su fundación en el año 1997, tuvo acciones suscritas con Pablo Martín Crisostomo Pineda, Gustavo Evaristo Álvarez Fernández, Maria Elena Solís López y Minerva Aparicio. Cada uno con 300 acciones dentro de la empresa y con un capital mínimo de 120,000 pesos. Para el día 18 de octubre del 2017, sin embargo, se cambiaron los papeles, a solicitud de Pablo Martin Crisóstomo Pineda, quién se dejó como administrador único a él mismo.

Esta opacidad y la negligencia con la cual se llevaron a cabo los estudios de suelo ahí encuentran una posible explicación, ya que se pudo ver quién está detrás de la empresa Consorcio de Ingeniería Civil S.A. de C. V. (o CICSA), la cual cuenta con el gobierno de la CDMX entre sus principales clientes según su página web. Igualmente, este hallazgo permite entender el por qué de la intervención en un programa de estudios geofísicos de una empresa que no contaba, todavía según la investigación realizada por Georgina Olson para el diario Excelsior, con experiencia previa en este ámbito.

 

Se pudo ver quién está detrás de la empresa CICSA, Pablo Martín Crisóstomo Pineda © Karla Granados Valencia Se pudo ver quién está detrás de la empresa CICSA, Pablo Martín Crisóstomo Pineda © Karla Granados Valencia

En efecto, Pablo Martín Crisóstomo Pineda, según una nota publicada en 2004 por el Universal, ha sido jefe de la Unidad departamental de concursos en la dirección general de obras de la delegación Tláhuac, hasta que, con el expediente CI/UQD/13/18/2003, la Contraloría interna de Tláhuac determinó su inhabilitación por 15 años a ocupar cargos públicos en las administraciones del Distrito Federal. La nota indica que Crisostomo Pineda junto con tres otros funcionarios locales recibieron esta sanción "pues favorecieron a la empresa Quart en una licitación pública en 2003 para conservación y mantenimiento de carpetas asfálticas".

El accionista principal de la empresa Quart era y sigue siendo Carlos Ahumada Kurtz, un empresario mexicano de origen argentino, el protagonista de los famosos “ videoescándalos ” de 2004-2005, condenado en 2008 por el delito de fraude genérico en agravio hacia las delegaciones Gustavo A. Madero y Tláhuac de la Ciudad de México (salió del país en 2008 y regresó en 2014).

Es conocido también por su participación no menos fraudulenta en obras públicas de la delegación Álvaro Obregón de la Ciudad de México, bajo las gestiones de los ex-jefes delegacionales Guadalupe Rivera Marín (1997-2000), Leticia Robles Colín (2003-2006) y Leonel Luna Estrada (2006-2009). Asimismo, el actual dueño de la empresa Consorcio de Ingeniería Civil S.A. de C.V., Pablo Martín Crisóstomo Pineda, tiene un vínculo con el ya notorio clan perredista de Alvaro Obregón. Este vínculo se estableció a través de Carlos Ahumada Kurtz.

Este empresario cercano al Partido de la revolución democrática (PRD) se ha hecho, a lo largo de la década, un emblema de la decadencia y creciente corrupción en las filas de esta organización. El crecimiento de sus negocios en la Ciudad de México, a principios de los años 2000, coincidió con el ascenso de la carrera política de su ex-pareja sentimental Rosario Robles Berlanga, quien ha sido presidenta del partido entre los años 2000 y 2003. Rosario Robles se encuentra hoy en día sujeta a un juicio por desvío de recursos federales durante su presencia al frente de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL).

La ex-miembra y fundadora del PRD, ex-Jefa de Gobierno del Distrito Federal (1999-2000), ex-Presidenta nacional de este Partido (2000-2003) y ex-secretaria de Desarrollo social bajo la administración federal de Enrique Peña Nieto (2012-2018) ocupó por primer primera vez un cargo público en la delegación Alvaro Obregón, a principios de los años noventa.

Al igual que su ex-pareja, Carlos Ahumada enfrenta en la actualidad un proceso abierto por la Fiscalía general de la república (FGR), en su caso por sus presuntos delitos de extorsión, fraude específico, falsificación de documentos y uso de documentos falsos. El "clan perredista de Alvaro Obregón", del cual forman parte Ahumada, Robles Berlagan y Martín Crisóstomo entre otros, carga con un oscuro historial de tráfico de influencias y corrupción política.

Ahora bien, el hombre que presentó la empresa CICSA a los damnificados de Tláhuac en las reuniones sostenidas con el gobierno central sobre los estudios de suelo fue, justamente, el ex-exdirector general de obras y desarrollo urbano de la delegación Álvaro Obregón, Javier Vertiz Macías. Distintos damnificados de esta demarcación lo recuerdan como "el hombre de la reconstrucción en Tlahuac", aunque la periodista de Excelsior, Georgina Olson, haya revelado posteriormente que el señor Vertiz nunca ha estado en la nómina del gobierno central.

"Vertiz Macías llevaba a cabo las demoliciones, el registro de damnificados para el cobro de apoyos de renta, la planificacion de los primeros trabajos de rehabilitacion de drenaje… A nombre del gobierno y con un chaleco rosa de la CDMX", recuerda Arturo García, del colectivo Damnificados Unidos. Excelsior, igualmente, estableció que Vértiz estuvo presente en varias reuniones entre autoridades y damnificados de Tláhuac, donde se abordó el tema de los estudios de suelo en la zona. Una de ella fue el 19 de julio de 2018 en las oficinas de la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad (Sobse).

Un damnificado entrevistado por aquel periódico señala incluso que "Alejandro Lopez [directivo de la empresa] siempre iba a las reuniones acompañando a Vértiz...y él era quien le cargaba la computadora al ingeniero Vera Sanchez [geólogo de la empresa]".

El ex-jefe de Vértiz Macías en la alcaldía Alvaro Obregón, el entonces diputado local Leonel Luna, igualmente se ha reunido varias veces con damnificados de Tlahuac posteriormente al sismo.

Damnificados de Tláhuac  citados por el portal La Silla Rota han acusado a Luna de haber prometido medidas de reconstrucción sin costo en esta demarcación durante las campañas electorales de los candidatos a diputados locales en 2018, usando como intermediarios a Javier Vértiz Macías y a la ex-diputada perredista Guadalupe Flores.

De regreso a la Villa Centroamericana : el por qué de los dictámenes de riesgo “ambar ”

La ausencia de un estudio integral del suelo de esta zona facilita una política de construcción y de reconstrucción que ha ignorado una obligación existente de mitigación de riesgos por fenómenos naturales. La Constitución Política de la Ciudad de México (CPCM), desde su adopción en el año 2016, establece la obligación de las autoridades de la Ciudad a adoptar las medidas necesarias que garanticen “la seguridad de las personas, estableciendo medidas de prevención, mitigación y gestión integral de los riesgos con el fin de reducir la vulnerabilidad ante eventos generados por fenómenos naturales”.

A consecuencia de esta violación de derechos humanos, se perjudicó el acceso de los damnificados a beneficios como el apoyo de renta de la Secretaría Capitalina de Desarrollo Social, e incluso la posibilidad de ser reconocidos como damnificados en la planta de Registro Digital de Personas y Viviendas Afectadas, conocida como Plataforma CDMX.

 

"Intentamos registrarnos muchas veces en la Plataforma CDMX, pero no quedamos registradas ante ninguna instancia. Nosotros nos registramos, y nos registramos otra vez, pero la Villa Centroamericana como tal no aparecía. En ningún momento apareció. Si no estábamos registrados ante esta plataforma, se suponía que no podíamos recibir la ayuda. Por eso se suspendieron nuestros apoyos. Aunque aparecieran después más edificios de la zona, nuestro edificio nunca quedó registrado", cuenta Tania Olivera Argüello, una damnificada del edificio 21C de la Villa Centroamericana.

 

Un ingeniero geofísico del Instituto de Ingeniería de la UNAM, Eduardo Patiño Camargo, revisó el edificio 20F, el cual colinda con el edificio donde habita Tania Olivera.

 

  •     Había un socavón de veinte metros de profundidad dentro de un cuarto en este departamento. A lo mejor  estructuralmente, el departamento [de Tania] no estuvo dañado, pero el socavón del departamento de al lado hace que todos los edificios unidos a ése se estén ladeando-, explica el ingeniero.

 

En el edificio 20F, Eduardo recuerda una “separación de un metro entero” entre el piso y la barda.

 

El departamento de Mónica Reyes Romero, igualmente en la Villa Centroamericana, se encuentra entre los 22 departamentos de la unidad que tienen una evaluación de “riesgo ámbar de desplome” por los directores responsables de obras del gobierno anterior, los cuales “sólo veían los daños estructurales y no querían saber del suelo”, afirma Mónica.

Afortunadamente, Mónica Reyes también tuvo acceso a opiniones técnicas independientes sobre el estado de su edificio, con los expertos mandados por su aseguradora del Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE). Según su dictamen, el edificio donde vive Mónica tiene en realidad un “riesgo alto de colapso” por las convulsiones que presenta el subsuelo.

 

  •     Somos más damnificados capitalinos que los treinta mil que contabilizó el gobierno si tomamos en cuenta los agrietamientos, hundimientos e inclinaciones posteriores al sismo en las viviendas del oriente de la Ciudad. Aquí en la Villa centroamericana tuvimos brigadas de geólogos japoneses quienes, después del sismo, nos decían casi a todos los vecinos que es peligroso quedarnos en nuestros departamentos por los hundimientos y agrietamientos. Nosotros también necesitamos un apoyo para irnos a rentar otro espacio así como para proteger nuestras viviendas de los robos y las invasiones-, concluye Mónica.

 

Callejon desfigurado por el movimiento de fallas geologicas ocasionado por ele sismo del 19 de septiembre de 2017 © Clément Detry Callejon desfigurado por el movimiento de fallas geologicas ocasionado por ele sismo del 19 de septiembre de 2017 © Clément Detry

Una alcaldía devastada

La presencia de fenómenos naturales no implica necesariamente que éstos se transformen en desastres. Sin embargo, sí es "la falta de prevención, planificación y acción humana adecuada" la que potencia la "capacidad destructiva de los fenómenos naturales", tales como los sismos en zonas de gran densidad poblacional, de acuerdo con un informe publicado en 2014 por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Por esto, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), en una recomendación emitida a un año del sismo, pide llevar a cabo la reconstrucción de la Ciudad con un enfoque en la “prevención y mitigación de riesgos a la vida e integridad personal”.

En respuesta a una queja presentada por los damnificados de tres colonias de Tláhuac, esta Comisión hizo énfasis en la necesidad de tomar medidas de prevención y mitigación “ante el tipo de suelo que se presenta”. “El 80% de la alcaldía Tláhuac, posteriormente al sismo, ha sufrido afectaciones específicamente por las condiciones del suelo”, señala la recomendación en su caso 4, el cual presenta la respuesta de la Comisión a una quincena de quejas procedentes de las unidades habitacionales Villa Centroamericana y del Caribe y Villa de los Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal, así como de la Colonia del Mar.

98% de estos daños post-sísmicos, según un estudio geotécnico realizado por especialistas de la UNAM y de la UAM en ocho colonias de la alcaldía Tláhuac al que tuvo acceso Animal Político, se debieron a hundimientos, grietas y colapsos identificados desde antes del temblor. Tláhuac e Iztapalapa aparecen como las demarcaciones más damnificadas de la Ciudad si tomamos en cuenta la totalidad de viviendas, instalaciones subterráneas y mobiliario público afectados según el censo de inmuebles afectados realizado bajo la gestión de la actual Jefe de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, la cual tomó posesión en diciembre de 2018.

La escalera construida en la entrada de este domicilio del oriente de la Ciudad de México tuvo que ser construida después del sismo del 19 de septiembre de 2017 frente al hundimiento espectacular de este predio © Clément Detry La escalera construida en la entrada de este domicilio del oriente de la Ciudad de México tuvo que ser construida después del sismo del 19 de septiembre de 2017 frente al hundimiento espectacular de este predio © Clément Detry

“Cuando nosotros llegamos, había en la plataforma del gobierno anterior 7,000 viviendas afectadas por el sismo. Hicimos un censo y resulta que la cifra creció a 17,700. Entonces el tamaño del problema es mucho mayor que lo que había contemplado el gobierno pasado. Además, la gran mayoría de las viviendas dañadas en la zona suroriente y oriente de la ciudad: Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco”, reportó César Cravioto, el funcionario que sustituyó a Edgar Tungüi al frente de la Comisión de reconstrucción de la Ciudad.

Además, Tláhuac tiene la mayor cantidad de infraestructuras dañadas, como son: redes de agua potable, drenaje, vialidades y luz. La rehabilitación post sísmica de la red secundaria de drenaje, en los pueblos y colonias San Andrés Mixquic, San Juan Ixtayopan, San Pedro Tlahuac, Zapotitlan, Santa Catarina Yecahuizotl y Nopalera, ha implicado la contratación de obras de rehabilitación por un monto de 14 millones 932 mil pesos.

La alcaldía, consultada en marzo de 2018 por El Sol de México, prevé una inversión total de 147.48 millones de pesos para rehabilitar totalmente las redes hidráulicas en la demarcación, incluyendo las redes de drenaje y agua potable, en la cual participa igualmente el Sistema de aguas de la Ciudad de México (SACMEX). “Si toman verdaderamente en cuenta las normas de construcción de tuberías sobre fallas geológicas, eso podría terminar costando aún más” puntualiza Iván Andrés Herrera Huerta, ingeniero geólogo por el Instituto Politécnico Nacional, con especialidad en geología estructural.

La red primaria de colectores de aguas negras es el componente más estratégico y vulnerable, de acuerdo con un informe post-sísmico conjunto de la Agencia de resiliencia de la CDMX (Resiliencia CDMX) y de la firma de consultoría estratégica Bain & Company. Sin embargo, el colector de la Colonia del mar, según señalan distintos habitantes de la calle Gitana de esta colonia bajo la cual pasa este tubo, se encuentra colapsado desde hace años. El sistema de aguas de la Ciudad (SACMEX) lleva a cabo la reparación de un tramo de tubería de 400 metros en el tramo de la calle Gitana esquina con calle Aleta desde febrero de este año. Los vecinos reportan numerosas interrupciones en la obra, así como un olor a aguas residuales que se percibe desde los primeros minutos pasados en campo.

Resiliencia CDMX y Bain & Company señalan que la Ciudad en su totalidad, a consecuencia del sismo del 19 de septiembre de 2017 entre otros factores, requiere de una inversión de 2 mil 590 MDP al 2024 para reemplazar 37 kilómetros de colectores que necesitan una atención inmediata. “En cuanto a la resiliencia de los componentes de las infraestructuras de agua y drenaje, las zonas de hundimiento diferenciado son las más riesgosas”, precisa el informe.



 

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