Álex Anwandter © DR Álex Anwandter © DR

Cédric Lépine : Para comentar el título de la película, ¿piensa que el drama de los personajes viene del hecho de sentirse solo, en relación la marginalidad social y económica?
Álex Anwandter :
Creo que el título, al igual que la película en sí, es más bien una invitación a reflexionar sobre un tema que un mensaje monolítico. La sociedad deja solos a distintas personas de distintas formas y los personajes del film sufren ese hecho a su propia manera, uno a merced de violencias más sociales, el otro con aspiraciones y frustraciones más relacionado a lo económico, ambos entrecruzados.

C. L. : En su propia formación, que le ayude lo mas para hacer su primero largometraje ?
Á. A. :
Se dice que "si hay algo más difícil que hacer una película, es hacer una primera película"! Y estoy muy de acuerdo. Pocas cosas te preparan realmente para ello. Creo que haber trabajado antes en videos musicales me ayudó a valorar la importancia emocional de las imágenes. Finalmente uno asocia las emociones que sintió durante una película con imágenes específicas; en ese sentido, la creación de imágenes pregnantes me parece clave.  

C. L. : De donde viene la idea de hablar de la vida del padre para hablar de la vida real de Pablo ?
Á. A. :
Algo importantísimo para mí, desde un principio, fue no hacer una película biográfica sobre el joven que me inspiró a escribir este guión. Lo que se llama un "biopic". Me parecía que era vital para no caer en un ejercicio que siento algo fútil: martirizar a las víctimas y focalizarse en ellos, en vez de analizar el contexto que albergaba la violencia que ellos sufrieron.
En ese sentido, la figura del padre me pareció un símbolo apropiado de quien debe "proteger" -como la sociedad debiera- a un joven como Pablo. Además, pienso que un hombre de mediana edad que nunca ha reflexionado mucho con respecto a estos temas es un mejor punto de entrada para una audiencia para identificarse con el dilema. De cierta manera, no adoptar el punto de vista del joven es decir "Él está bien y no ha hecho nada malo. Analicemos mejor el mundo cercano, que miró hacia otro lado cuando debió protegerlo".  

"Nunca vas a estar solo" de Álex Anwandter © DR "Nunca vas a estar solo" de Álex Anwandter © DR

C. L. : Que tipo de investigación hizo para escribir el guión ?
Á. A. :
Como es mayormente ficción, sólo ciertos aspectos médicos y legales. El sistema de salud en Chile está hiper-privatizado y las cláusulas con las que las compañías (se llaman "Isapres") perjudican a las personas son muy complicadas y truculentas.

C. L. : Cuales fueron las libertades que puso con los hechos réales ?
Á. A. :
Casi total, la verdad. Lo único similar al caso de Daniel Zamudio, el chico que murió torturado e inspiró esta historia, fue la premisa del ataque a un joven, víctima de la homofobia. El resto, esta especie de fábula de mi país que inventé, tiene el propósito justamente de abstraer a la posibilidad que fuera cualquier joven. Es una manera de decir "no fue un solo chico, hace años, nunca más sucedió".  

C. L. : Actualmente, cual es la realidad de la homofobia en Chile ?
Á. A. :
Diría que, si bien ha crecido un poco la conciencia al respecto, el clima cultural tardará muchas décadas en cambiar. Sin ir más lejos, este año atacaron a otro joven a sólo cuadras de la locación donde filmamos la escena del ataque.  

C. L. : Con la figura del padre, podemos ver el Chile pasado de Pinochet, neoliberal, que no quiere cambiar ?
Á. A. :
De cierta manera sí, pero creo que es un poco más sutil que eso. Para mí el padre representa a la generación que no combatió activamente y que debió transar sus valores, en pos de sobrevivir y trabajar en una dictadura violenta, de llevar sus vidas normales, actuar como si todo eso fuera natural. El pecado original del Chile actual es justamente que está fundado con sangre: una dictadura impuso leyes que aún nos rigen (nuestra constitución es de 1980, de hecho, plena dictadura) y cualquier éxito económico que pueda celebrarse está teñido con esa sangre y no es democrático (eso ignorando el hecho que esos "éxitos" son tremendamente subjetivos y benefician sólo a una minoría).

C. L. : En la película Jesús de Fernando Guzzoni tambien esta inspirada de Daniel Zamudio y es el crimen homofobico. Comó los dos historias dialoguan, se completan o no en la interpretación de un mismo hecho real ?
Á. A. : La verdad es que no he visto la película Jesús, pero entiendo que está contada desde el punto de vista de uno de los atacantes. Me parece un ejercicio un tanto perverso en sí, pero no podría decir cómo complemente a la mía.  

"Nunca vas a estar solo", de Álex Anwandter © Épicentre Films "Nunca vas a estar solo", de Álex Anwandter © Épicentre Films

C. L. : Comó fue el trabajo con los actores que son unos de los mejores del chileno de hoy ? Hablo de Sergio Hernández, Antonia Zegers y el nuevo actor Andrew Bargsted que empieza una fuerte filmografia con Mala junta de Claudia Huaquimilia.
Á. A. : Sergio Hernández, a quien admiro profundamente, es sencillamente un lujo de actor para trabajar. Su talento y generosidad como actor son realmente únicos y su entrega es impresionante. Siento que el talento actoral en Chile es muy alto -Antonia es parte de la generación que está haciéndose cada vez más conocida internacionalmente. Andrew, por su parte, fue un descubrimiento fantástico, tiene una presencia inolvidable en la película en mi opinión. Estoy seguro que le irá muy bien.  

C. L. : En la punta de escena, puede hablar de la importancia de los colores por la dramaturgia ?
Á. A. : Como mencioné hace un rato, me parece muy importante la creación de imágenes que conecten con la emocionalidad del espectador. En ese sentido, me siento más cercano a la tradición del melodrama de Douglas Sirk o Fassbinder, que del realismo social. Los colores son uno de los elementos fundamentales que uno -junto con el director de fotografía, por supuesto- tiene para informar al espectador de las emociones subterráneas de una escena. 

Le Club est l'espace de libre expression des abonnés de Mediapart. Ses contenus n'engagent pas la rédaction.