« Nunca hay que sentir nostalgia del pasado » Carmen Castillo

La directora chilena de cine Carmen Castillo fue una de las invitadas a la 28 edición de Cinelatino, en Toulouse, en el marco del focus “Figuras de América Latina”.

Carmen Castillo © Laura Morsch-Kihn assistée d'Ingrid Castellanos Carmen Castillo © Laura Morsch-Kihn assistée d'Ingrid Castellanos

Castillo presentó tres películas relacionadas con su vida y su obra: Nombre de guerra: Miguel Enríquez de Patricio Castillo, película cubana realizada en 1975, homenaje histórico a su marido, icono de la izquierda revolucionaria en Chile[1]. Además, dos retratos de personajes contemporáneos realizados por ella: La verdadera historia del Subcomandante Marcos (1995), dedicado al portavoz del Movimiento Zapatista y María Félix, la inalcanzable (2001), documental que trata acerca de la célebre actriz mexicana.

El compromiso social de esta mujer esta intrínsecamente vinculado a su cine. Toda su filmografía, desde Calle Santa Fe (2007), su primera película para el cine, hasta Aun estamos vivos (2015) es una huella, una obra de memoria, una manera de hacer resonar la voz de los vencidos en el presente. Carmen Castillo se consagra así a seguir diferentes recorridos de resistencia, diferentes formas de luchas pasadas o actuales, en América latina como en Europa.

 

Paula Oróstica: ¿Qué le inspiran las grandes figuras de America latina?
Carmen Castillo :
Están las figuras de Zapata, de Allende, las figuras literarias como Cortázar, Neruda y otros. Está el comandante Marcos, Miguel Enríquez, Frida Kahlo también. ¿Por qué acercarse a figuras que cristalizan las expectativas, las esperanzas y la magia de un mundo a construir?: porque con sus vidas alimentamos nuestras propias esperanzas, nuestros propios ídolos. Cada una de esas personas es parte de nosotros mismos. Todos los anónimos en lucha llevan consigo su Allende, su Miguel Enríquez, su Neruda, su Víctor Jara, puesto que se han nutrido de ellos. Estas figuras no están aquí simplemente para recordarnos un pasado maravilloso sino para decirnos “si, vivimos aquellos años. Es posible”. Es posible, a pesar de la derrota, construir un mundo de igualdad, de dignidad, de justicia social, de alegría de estar juntos. Es posible forjar, día tras día, lo que nosotros deseamos y quisimos en ese entonces en Chile. No se trata de caricaturizar el pasado, porque todo ha cambiado, sino más bien de recuperar todas esas experiencias que iluminan las luchas a la manera de un faro. Creo que la historia es esencial. Sin historia, sin biografías, sin planteamientos, no veo cómo sobrevivir hoy en día, cuando los tiempos son tan oscuros, cuando toda la maquina de la dominación capitalista está hecha para hacernos creer que hay solamente un presente, completamente obstruido y que estamos condenados, fatalmente, a crisis económicas, racismo, tentativas autoritarias… a la resignación como única salida posible.  Yo cito siempre la tesis de Walter Benjamin Sobre el concepto de historia, aMickael Löwi, a Daniel Bensaïd u otros: ¿Cómo vivir con la memoria de los vencidos? La memoria no existe para que lloremos sino para transmitirnos el soplo de la vida, ese que nos ayuda a pensar y a actuar en el futuro.

Paula Oróstica : ¿Su propia historia la inspira?
Carmen Castillo : Nosotros teníamos convicciones, esperanzas. Y es verdad que hubo un 5 de octubre y que Miguel Enríquez murió en el combate y yo sobreviví… ¿Y qué hacemos?: pues vivimos con ello. Y vivimos con ello porque él no está muerto. Mientras yo viva, él vivirá. Ahora, yo no estoy obligada a actuar de una manera determinada. No hay nada de dogmático o de caricaturesco en todo esto. Las fidelidades son algo muy misterioso.

Cédric Lépine : Su película Aun estamos vivos muestra que están las grandes figuras pero también personas en el terreno, que hacen posible que los movimientos sociales se pongan en marcha…
Carmen Castillo :
Los anónimos en lucha hacen la grandeza de la política. Es ahí donde radica nuestra más profunda e irreductible fidelidad con los oprimidos. Comparto esta idea con Daniel Bensaïd en el caso de Aun estamos vivos, pero en el fondo todos nosotros compartimos esta idea

Loreleï Giraudot : En regla general, en sus películas las mujeres están menos presentes, aun cuando sea un hecho que  ellas son parte de todas las rebeliones.
Carmen Castillo :
En mis películas hay esta carencia eterna, aunque las figuras femeninas han estado siempre presentes para hacer la revolución, para pensar las cosas. En el caso de grandes compromisos vemos más a los hombres que a las mujeres. Vemos más a José Miguel Carrera que a su hermana Javiera, a Simon Bolívar que a Manuela, etc. Es parte de nuestro combate como mujeres preguntarnos dónde están ellas. Las figuras de Louise Michel, Juana Inés de la Cruz, son fundamentales. Hay mil películas a realizar, mil figuras a recuperar. Esto vendrá.

 

On est vivants © DR On est vivants © DR
 

Loreleï Giraudot : No obstante, en uno de sus largometrajes, María Félix, la inalcanzable, usted se interesa en un personaje femenino.
Carmen Castillo :
María Félix es una película que quería Jacobo, puesto que conocía verdaderamente a la actriz, había hecho operas con ella. Es gracias a esa pasión que una cineasta como yo a podido aprehender el misterio de esta actriz, que marcó la cultura mexicana. Trabajar con Jacobo y Françoise Gazio, la productora, ha sido muy placentero. Pienso que la película muestra que María Félix fue en contracorriente de toda una época, que se construyó un personaje que no es otro que el de sus películas. Cuando filmé, ella estaba pronta a morir y vivía en medio de decorados de cine. Nada en su vida estaba vinculado a la realidad. Frente al lente, ella cantaba María Bonita al mismo tiempo que se ponía las joyas que Cartier había hecho traer de Suiza. Cada película es una parte del mito que ella construyó. ¿Era, de cierta manera, una niña pequeña que jugaba sola en su palacio? La narradora le pregunta quién es, cómo se construyó. Lo increíble es que a ella le gustó la película. Pero detrás de todo esto, ¿quién es María Félix?: pues los personajes que ella interpretó.

Cédric Lépin: ¿En qué medida la conciencia de liberación social puede venir de personajes imaginarios? María Félix pudo haber tenido repercusiones en el movimiento de liberación de las mujeres en México. Sin embargo, ella fue esclava de su propio personaje…
Carmen Castillo :
Cuando el rodaje comenzó, yo estaba totalmente habitada por la marcha Zapatista que recorría México hasta el Zócalo[2]. La verdadera María Félix era de derecha. Interpretó campesinas, mujeres del pueblo, pero eso no le interesaba; ella no hablaba de estos temas. Para mi fue un ejercicio muy difícil porque no sentía ninguna simpatía por ella. Se puede entonces hacer películas con personas con las que no se tiene ninguna afinidad. Por eso la película es lo que es: un montaje. Antes de verla a ella se ven extractos de sus películas  durante una hora diez.

Paula Oróstica : El compromiso marca su cine. ¿Cómo lo renueva a lo largo de todos estos años?
Carmen Castillo :
¡Creo que se trata de vivir! Si mi película se llama “Aun estamos vivos” no es porque los viejos de mi generación aun estamos acá. Se trata más bien, como afirma uno de los protagonistas: “porque estamos vivos, luchamos y si luchamos estamos vivos”. Ahora bien, ¿cómo pasamos de la sobrevivencia a la existencia? Estando con los otros y no olvidando nunca en qué lado del mundo nos situamos. Esta fidelidad la tenemos en nosotros carnalmente, afectivamente. Basta con ser curiosos y soltar nuestra camisa de fuerza para salir a ver lo que ocurre. Yo vivo en el metro La Chapelle en Paris y me basta con ir a tomar el metro para ver que hay migrantes que duermen en el suelo. ¿Quiénes son estas personas? son jóvenes, hombres y mujeres con el rostro lleno de cosas interesantes. No son victimas, son seres humanos. Esto me recuerda que un día, en diciembre de 1976, yo llegue exiliada. ¿Cómo era el Paris que me recibía, qué Francia existía en ese entonces? ¿Por qué tuve la suerte de encontrar, de aprender, todo lo que he aprendido? Esto es suficiente para renovar mi compromiso, no hay nada de extraordinario. Estamos aquí y nunca hay que sentir nostalgia del pasado. La pregunta es mas bien ¿cómo los muertos, cómo los derrotados, cómo las luchas pasadas, cómo las experiencias, entran en ti no para que te vuelvas loca sino para ser compartidas?

 

Calle Santa Fe © DR Calle Santa Fe © DR

Paula Oróstica : ¿Cansada?
Carmen Castillo :
Al contrario; no estoy cansada. Entender en qué estamos hoy día me interesa mucho. Las situaciones horribles que vivimos hoy, mil veces más difíciles que en mi juventud, son un desafío permanente. La opresión existe, esta acá. El capitalismo ha cambiado y la manera como se ejerce hoy, a nivel planetario, es como una centrifuga que nos expulsa a todos. Todos estamos al mismo nivel: los prisioneros de Estados Unidos, los migrantes, los sin techo; los desempleados, los precarios. Nuestro trabajo entonces es aún más complicado.

Paula Oróstica : ¿Como ve la situación actual de Chile?
Carmen Castillo :
Estoy convencida que Chile continúa siendo el modelo perfecto del neoliberalismo en el mundo. Es un laboratorio, hay que ir a ver cómo vive la gente allí. Aparentemente, todo es perfecto: hay orden, no es el caos, y sin embargo… ¡Sin embargo! Las relaciones humanas son de una crueldad increíble. En un país donde el acceso a la salud o a la educación es un desafío permanente, las familias deben endeudarse,  Una cifra, de ejemplo: 83% de las personas que viven en Santiago, la ciudad monstruo, no alcanzan a vivir de lo que ganan. Una sociedad entera está endeudada. Habría que reflexionar a partir de esto. No obstante, en un país donde se intentó imponer una amnesia obligada, donde no se ha hecho nada por integrar las experiencias de Allende o de la Unidad Popular y las luchas del pasado en los textos escolares, hubo sin embargo un 2011[3], la lucha mapuche y una juventud que dice “No, no queremos esto”. Entonces, ¡cuidado!, el poder es tan ignorante y estúpido en tantas cosas. ¿Qué llevan en ellos esos adolescentes de 15 años?....Existen miles de constelaciones de cosas alternativas que se están haciendo. Ello no constituye una alternativa política pero existe.

Paula Oróstica : ¿Cuál es su vínculo con las corrientes cinematográficas actuales en Chile?
Carmen Castillo :
Gracias a Ignacio Agüero hago clases en el Master de documentales, en la Universidad de Chile. Cuando viajo a Chile, me siento habitada por la necesidad de contar, de relatar humildemente como hago. Yo no soy cineasta, hago películas pero no vengo de este medio. Mi cine es un trabajo colectivo. También trabajo con La Escuela Popular de Cine[4], en la Pintana[5]. Esto me gusta mucho, me alimenta. Siento una inmensa gratitud hacia sus fundadores, que me permiten hacer cosas con ellos; esto me da una energía enorme, tengo mucha suerte. En la Escuela Popular las cosas ocurren fácilmente, simplemente. Cuando estuve con ellos la última vez, comprendí algo muy interesante. Esta Escuela está situada en La Pintana, en un sector donde se puede encontrar verdaderamente todo lo que el sistema capitalista produce en las capas populares: la destrucción de las relaciones sociales, la desintegración. Es un sector muy duro. Entonces, todo el trabajo cinematográfico de los estudiantes de la escuela, esos cortos-metrajes inconclusos, como ellos les llaman, son joyas. Se trata de un lenguaje cinematográfico en total acorde con lo que quieren contar, lo que ven y como le dan forma. Nada de autocomplacencias. Es crudo, directo. Y nadie más puede hacer eso. Esta escuela se mantiene desde hace 10 años; esas personas, esos estudiantes no abandonan jamás su deseo de emancipación. Ahí encontramos núcleos irreductibles en los que el deseo de emancipación personal, el sujeto que crea, encuentra la política, encuentra el colectivo y lucha. Es muy interesante.

Entrevista realizada en Toulouse, marzo 2016, por Paula Oróstica, Cedric Lepine y  Loreleï Giraudot



[1] Miguel Enríquez: Secretario general del Movimiento de izquierda revolucionaria MIR, asesinado en 1974 por la dictadura de Pinochet.
[2] Plaza de la Constitución de la Ciudad de México, informalmente conocida como El Zócalo. Plaza principal, que ocupa una superficie casi rectangular de aproximadamente 46800 m²; El Zócalo está localizado en el corazón del centro histórico de la ciudad.

[3] La movilización estudiantil de 2011 corresponde a una serie de manifestaciones realizadas a nivel nacional por estudiantes universitarios y de secundarios de Chile durante ese año. Surgieron de parte de los  estudiantes que rechazan el actual sistema educacional chileno por proveer una amplia participación del sector privado respecto a la del Estado.

[4] http://escuelapopulardecine.cl/

[5] La Pintana es una comuna situada al sur de la ciudad de Santiago, capital de Chile.

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