Entrevista con Kristyan Ferrer, actor en « 600 millas » de Gabriel Ripstein

Kristyan Ferrer fue presente en Paris en octubre 2015 por presentar la película « 600 millas » de Gabriel Ripstein en el festival Viva Mexico.

Krystian Ferrer © DR Krystian Ferrer © DR
Cédric Lépine : ¿Puedes hablar de tus principios en el cine?
Kristyan Ferrer :
Mi principio en el cine fue debido a una película llamada Sin nombre de Cary Fukunaga (2009), que fue una película muy bien y aparte pues suscitan otras películas. Inhale de Baltasar Kormákur (2010), El Infiernode Luis Estrada (2010), Días de gracia de Everardo Gout (2011), que fueron películas que también me marcaron. Días de gracia, pues sí, me dio un lugar en el cine: después esta película me ofrecen otras propuestas de trabajo en las cuales empiezo a hacer de un nombre más pesado en México en el medio del cine y de pronto me topo con una película que se llama Guten Tag, Ramón de Jorge Ramírez Suárez (2013), que me dio a conocer no nadarás en un medio cinematográfico sino en el público en general. Ahorita afortunadamente estamos presentado 600 millas de Gabriel Ripstein (2015). Y aquí estamos muy contentos.

C. L. : ¿Como aprendiste el trabajo de actor en cine ?
K. F. :
El trabajo del actor lo fui abordando conforme fui aprendiendo. Realmente nunca tomé clases de actuación. Yo inicié en una cadena de televisión en México haciendo programas unitarios y después como todo niño me fui aburriendo un poco, una de las desventajas de ese medio televisivo es que de pronto ya no hay donde aprender más desde mi punto de vista. Después hice teatro. El teatro me dio muchas tablas afortunadamente y descubrí que era crear un personaje y después me topé con el cine, con lo que amo y por lo que ahora vivo. Vivo para trabajar y trabajo para vivir y está bastante lindo. Entonces yo fui cuestionándome todos los días sobre lo que es actuar. No tengo una definición en concreto: actuar es una cosa que no se verbaliza muchísimo es una cuestión más visceral. Es muy difícil de explicar pero muy fácil de entender. Tú le dices a cualquier persona, no sé, actúa de ladrón y lo entiende perfectamente, tú actuas de policía y lo haces perfectamente. Obviamente el trabajo es más arduo y mucho más complejo. Un poco fue así como fui abordando el trabajo de actor.

C. L. : ¿Es difícil actuar con papeles tan diferentes entre Las Horas muertas (Aarón Fernández Lesur, 2013) e Guten Tag, Ramón?
K. F. :
Un actor en una película tiene que ser alguien moldeable para la película. No es lo mismo hacer una película de Scorsese que hacer una película de Wes Anderson, son cosas muy distintas y debes comprenderlas, eres un objeto más de la película. Entiendo cual fue mi trabajo en Las Horas muertas :fue un trabajo más delicado y de menos ego, y eso para un actor de pronto es difícil porque lo que tu quiere es, aunque la gente diga que no es cierto, lo que quieres es ser visto. Y esta película aglomeró en cierto sentido a que yo me quitara ese ego de actor e intentara ser un personaje común y corriente como en la vida real y que no tenía mucho que hacer en la película a diferencia de Guten Tag, Ramón, que era una película en donde la que es mucho más expresivo el personaje porque la película es un cuento es una fábula sobre un migrante que se va a Alemania y eso lo entendía perfectamente. Sabía que tenía que ser un personaje de un cuento, entonces es muy expresivo.

"600 millas" de Gabriel Ripstein © DR "600 millas" de Gabriel Ripstein © DR

C. L. : ¿Puedes hablar del tono de 600 millas ?
K. F. :
600 millas es una película en un tono hiperrealista que habla sobre el tráfico de armas y que es mucho más aterrador en este sentido la realidad, y es mucho más pesado que cuando es un cuento. ¿Que es peor? ¿Ver a un hombre con un arma y burlándose al matar a alguien o ver a un hombre limpiando sus platos, metiendo su salsa al refrigerador que en la tarde va y mata a una persona, que más tarde regresa y besa a su hija? Es mucho más aterrados y esas herramientas te sirven muchísimo y ahí es cuando debes entender que no es necesario crearte un personaje malévolo para hacer una buena interpretación sino más bien necesitas de esos pequeños detalles para hacerla explotar. Yo te puedo poner el ejemplo de Noé Hernández que hace una participación muy pequeña en la película pero muy importante. Noé hizo una cosa que fue que utilizó esas pequeñas herramientas para darle vida a un personaje monstruoso y realmente, un hombre de casa, que cuida a su hija, que ama a su mujer pero que en tarde mata a un hombre, en la tarde trafica armas, en la tarde vende drogas y va y regresa y tiene una vida común y corriente. ¿Qué es más aterrador?

C. L. : ¿Cuáles son tus criterios para elegir un proyecto de película ?
K. F. :
En un principio yo no estaba en una posición de elegir lo que quería. De pronto llegan proyectos y tienes que decir que sí porque quieres ser conocido un poco y quieres que conozcan tu trabajo y otros proyectos: para que la gente te empiece a conocer empiezas a trabajar gratis también. Después te vas dando cuenta que tiene una lógica lo que estás haciendo. Sin nombre habla sobre las bandas centroamericanas, y la migración de gente de centro América a los Estados Unidos. Días de gracia habla sobre el secuestro en nuestro país y luego El Infierno habla sobre el narcotráfico que estaba viviendo en ese momento el país.
Me dí cuenta de que tenía una lógica la cosa. Y que sí es importante contar este tipo de historias porque son un reflejo de lo que somos de nuestra sociedad y eso hace falta muchísimo. Busqué hacer también ese tipo de cine porque creo que es importante sin embargo intenté hacer otro tipo de cine que contara historias mucho más líricas como en otra película que se llama Tercera llamada (Francisco Franco Alba, 2013) sobre que habla sobre el teatro, Besos de azúcar (Carlos Cuarón, 2013) sobre la pérdida de la inocencia, Guten Tag, Ramón.
Buscaba hacer también estas películas porque también son importantes para un interprete, para tener un rango actoral mucho más amplio. Pero básicamente las películas las elijo por las historias, muchas veces la gente dice : los directores, los productores, no, lo que cuenta son las historias: hay que alejarnos de la vanidad. Yo no sé si a lo mejor Alejandro González Iñárritu me llegue a llamar para una película, pero si de pronto el guión es malo, no por que sea González Iñarritu, voy a decir que sí, sabes, aunque dudo que vaya a hacer algo malo ese hombre, que es maravilloso.

A lo que voy es que sí es mucho más importante las historias que si es director o no. Con Gabriel Ripstein me pasó, era su ópera prima, yo no tenía antecedentes de él, el no había hecho ni un cortometraje, no tenía nada, sin embargo tenía una buena historia, y ganó Berlin. Sin nombre de Cary Fukunaga también, no tenía antecedentes y el director gana Sundance. Everardo Gout que también fue opera prima también seleccionado en Cannes, las historias van haciendo que sean grandes películas, y eso es lo más importante. Si tienes una buena historia tienes un buen personaje y con un buen personaje puedes lo que sea.

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