Entrevista con Laura Avila Tacsan, productora de cine

Entre los Estados Unidos y Costa Rica, Laura Avila Tacsan con su empresa Lalala Producciones participa activamente al desarrollo de la industria del cine en Costa Rica. Es la productora de "Rosado furia" (Nicolás Pacheco, 2014), "Entonces nosotros" (Hernán Jiménez, 2016) y "Aquí y ahora" (Paz León, actualmente en postproducción).

Laura Avila Tacsan © DR Laura Avila Tacsan © DR

Cédric Lépine : ¿A que tipo de cine se dedica Lalala Producciones?
Laura Avila Tacsan :
Lalala Producciones es una empresa productora relativamente nueva que comenzó a trabajar en el 2012. Tiene 2 ramas: una es desarrollar y producir películas costarricenses con historia/guión y la mayoría de los creativos principales costarricenses. Es de nuestro interés ser parte del desarrollo del cine tico. Sin embargo creemos en las coproducciones y colaboración con otros países también. Rosado furia, si bien tenía la mayoría del equipo tico, los actores, algunos miembros del crew y la locación fueron en Singapore. Entonces nosotros fue una coproducción entre Costa Rica y USA con un productor, el director de fotografía y el principal financiamiento de USA. El resto del equipo creativo y locaciones tomaron lugar en Costa Rica pero tuvimos un cast internacional. Aquí y ahora a diferencia de las primeras dos películas es una producción tica, desde los inversionistas hasta las locaciones, así como la gran mayoría del cast y crew. Con esta reciente producción queríamos explorar hacer una película íntima y pequeña con recursos costarricenses. Esto no quiere decir que si consiguiéramos algún coproductor extranjero para ayudarnos a la post no lo consideraríamos. La idea es seguir trabajando con creativos costarricenses para contar nuestras historias sin cerrarnos a la idea de historias universales que puedan apelar a un mercado general.
La segunda rama, es buscar atraer producciones del extranjero a Costa Rica, pues tenemos un crew especializado con muchas ganas de trabajar y que lo hacen muy bien. Además tenemos locaciones muy diversas en un país muy pequeño, básicamente todo lo que se quiera excepto desierto y nieve. Fuera de eso lo tenemos todo: playas en el Pacífico y en el Caribe, muchos volcanes, jungla, bosque, lagos, manglar, etc. Por primera vez, a partir de este año, tenemos una comisión fílmica que busca facilitar y promover los servicios de producción en el país.
Para mí también es muy importante la parte educativa y de especialización de los profesionales del audiovisual, así que me gusta contratar a algunos de mis estudiantes en mis producciones.


C. L. : ¿Cuál fue tu aprendizaje de la producción de cine?
L. A. T. :
Tanto el trabajo en Costa Rica como el trabajo en Estados Unidos me han enseñado mucho. En cada lugar aprendo destrezas diferentes que son importantes en la producción. Por ejemplo en USA la producción es casi militar, cada minuto cuenta y cada puesto se desempeña en tareas muy específicas, es extremadamente organizado y todo tiene procesos ya establecidos de cómo se hacen las cosas desde hace muchos años atrás.
En Costa Rica, la producción es mucho más flexible. Muchas veces tenemos que usar varios sombreros a la vez, por ejemplo yo tengo que ser la productora, la productora en línea, de campo, la gerente de locaciones, coordinadora, encargarme del papeleo de los actores, y hasta supervisar la alimentación, entre muchos otras cosas. Igualmente los otros miembros del crew tienen que ser versátiles para que las producciones salgan adelante. En Costa Rica los procesos de producción se deben tropicalizar. Si bien el crew es muy profesional y capaz, la producción tiene un ritmo diferente y muchas cosas se deben ajustar. Esto no es necesariamente malo, de hecho en muchos sentidos es muy bueno poder tener capacidad de negociación con las autoridades, con los contratos, con las locaciones, los permisos, etc.


C. L. : ¿Cómo trabajas adentro de una coproducción internacional?
L. A. T. :
Mi principal expriencia de coproducción internacional fue con Entonces nosotros. La empresa estadounidense se enfocó en la preproducción y la postproducción, mientras yo con Lalala Producciones nos enfocamos en la producción. Esto lo definimos desde el inicio y lo dejamos por escrito. De esta manera no hubo malentendidos. Sabíamos quién estaba a cargo de cada etapa.
Con mis otras películas han habido coproducciones a nivel local, entre diferentes empresas que se encargan de apoyar en diferentes etapas. Es lo mismo pero siendo las diferentes empresas costarricenses.

 

entonces-nosotros


C. L. : ¿Es importante por ti trabajar entre Los Angeles y Costa Rica?
L. A. T. :
Los Angeles es como un campo de guerra donde se debe trabajar mucho para sostenerse. Esto permite aprender de cada proyecto y de cada equipo de trabajo. Cada serie o película en la que se trabaja en Los Angeles tiene dimensiones diferentes y variaciones en cómo se hacen las cosas. No se termina de aprender ni de conocer a cineastas nuevos. Como el cine es un proceso de trabajo donde la colaboración es fundamental, me gusta estar aquí rodeada de personas que se dedican al cine para generar nuevas relaciones cada día.
Costa Rica es de donde soy. Mi sueño es ver a mi país desarrollar su producción y ver a mis amigos y colegas surgir. Para mí es imposible ver mi sueño de contar historias separado de mis raíces. Cada cosa que aprendo en Los Angles quiero aplicarla o compartirla en mi país. Cada cineasta con el que trabajo bien en Los Angeles quiero que venga a trabajar algún día conmigo a Costa Rica. Mientras más vivo fuera de mi país, veo más oportunidades de crecimiento tanto dentro como afuera.
Yo vivo en los dos países, voy y vuelvo, pero las historias con las que crecimos los ticos siguen siendo muy nuestras y creo que deben contarse también. Me siento cómoda siendo un puente entre los dos lugares y siento que puedo llamar a los dos mi hogar.


C. L. : ¿Puedes comentar la importancia de desarrollar un cine tico?
L. A. T. :
Yo comencé a soñar con hacer cine tico viendo cine de afuera y queriendo vernos a nosotros mismos y a nuestras historias reflejadas en la pantalla. Esto, por más de que yo también trabaje fuera de Costa Rica, no cambia. Yo sigo queriendo contar nuestras historias y como productora quiero trabajar por mejorar los espacios y oportunidades para mis colegas cineastas sea en el campo de especialización que estén. Tenemos el talento y como productora quiero ser parte de impulsarlo.


C. L. : ¿Cuál es el espacio de las producciones costaricences en la distribución en Costa Rica ?
L. A. T. :
La distribución interna es muy limitada. Somos un país pequeño con pocas salas de cine, y pocas empresas distribuidoras o salas de cine abiertas al cine nacional. Lastimosamente al no haber leyes que apoyen nuestras horas de pantalla y fomenten más la distribución local de las películas nacionales, la vida de cada película en el cine depende de cuánto puedan estas películas sobrevivir contra los blockbusters de Hollywood. Por esto, casi siembre la vida en el cine de las películas ticas es corta. Además, no contamos con los recursos económicos para promocionar las películas como lo tienen las películas grandes que vienen de afuera. Es una competencia desigual. Lo ideal es que se pudiera garantizar un espacio para las producciones ticas, que son de una naturaleza no meramente comercial.


C. L. : ¿Tienes una estrategia para vender una película que produces en las salas de cine de un lado y al extranjero del otro lado ?
L. A. T. :
Nosotros no tenemos la máquina de mercadeo y promoción que tienen los grandes estudios, así que dependemos mucho de patrocinios y de redes sociales. Es bueno que existe la posibilidad ahora de comunicarnos directamente con un público por medio de redes, sin embargo una cosa no quita la otra. Cuando hemos logrado tener publicidad tradicional es por medio de canjes y patrocinios, no porque tengamos el presupuesto para pagarlo.
En el extranjero es más difícil aún porque no somos conocidos. Dependerá mucho del reconocimiento en festivales, agentes y distribuidores que pongan los ojos en nosotros y de la fuerza que puedan tener nuestras historias y/o la visión de nuestros cineastas. Vamos a paso lento, pero creo que siempre y cuando sigamos produciendo vamos a ir mejorando nuestras películas y nuestras habilidades para contar nuestras historias.


C. L. : ¿Los festivales tienen un papel importante en el proceso de tus peliculas?
L. A. T. :
Los festivales son muy importantes para nuestras películas independientes por varias razones, es una plataforma que nos permite dar a conocer los proyectos aún antes de que estén terminados, como por ejemplo para nosotros ahora el WIP de Viña del Mar que selecciona Aquí y ahora en un momento en el que necesitamos apoyo, comentarios y opiniones sobre nuestro corte, darnos a conocer al ser nuevas cineastas (es la opera prima de la directora), y tal vez conocer a gente que no conoceríamos de otra forma. Una ves que la película está terminada y en circuito de festivales, esto ayuda a que la película se de a conocer y consiga cierto reconocimiento y publicidad que nosotros no solemos tener mucho dinero para publicidad cuando la película está en cines. Todo ayuda a dar a conocer los proyectos y a darnos confianza a nosotros mismos como cineastas.


C. L. : ¿Piensas que la industria de televisión y la industria del cine en Costa Rica pueden tener un dialogo entre ellos, o es dos mundos totalemente distinctos que no se encuentran ?
L. A. T. :
Podrían perfectamente ser mundos que trabajen en conjunto para contar buenas historias. El cine y la televisión tienen diálogos que se dan de manera muy orgánica en muchas partes del mundo. A nosotros todavía nos falta desarrollar esos canales de producción. Hay esfuerzos en el campo del documental como por ejemplo DocTV, todavía nos falta explorar más producciones que tengan más apoyo e involucramiento de las televisoras.

 

rosado-furia


C. L. : ¿Cuál fue tu implicación en la producción de cada uno de tus tres largometrajes?
L. A. T. :
En Rosado furia estuve involucrada en todos los procesos de producción, menos en la producción física en Singapore. Trabajé en la etapa del desarrollo de la historia con el director, acompañé y le di seguimiento los procesos y supervisé la etapa de post. En conjunto con el director planeamos nuestro estreno y exhibición limitada en cines.
En Entonces nosotros no estuve involucrada en la etapa de desarrollo. Cuando la película llega a mí, el guión está casi listo y la mayoría del dinero está levantado. Me encargo de toda la producción y producción física en Costa Rica para llevar el guión a la lata. Mi empresa Lalala Producciones se encargó de todas las contrataciones locales y de ser la sombrilla de la producción completa.
En Aquí y ahora he estado involucrada en todas las etapas de la producción, desde el desarrollo, el levantamiento de fondos, la producción física en el país, rodaje, y acompañamiento durante la post. Seguiré de la mano de esta producción en todo momento. Lalala Prod también se encarga de toda la producción.


C. L. : ¿Puedes hablar de tu diálogo creativo con el director de un largometraje?
L. A. T. : El diálogo creativo con un director va desde el desarrollo del guión hasta elección de cast, locaciones, equipo creativo, elección de estilo, formas de hacer la película, acompañamiento y discusión de los cortes en la edición y toda la post. Uno como productor es como la mamá de un hijo, es parte de todos los procesos de la vida de ese proyecto. Para mí es importante trabajar con directores que quieran que el productor se involucre creativamente y que juntos saquemos el proyecto adelante. Es una relación de respeto donde la opinión creativa es positiva y debe ser saludable.

Le Club est l'espace de libre expression des abonnés de Mediapart. Ses contenus n'engagent pas la rédaction.