Convocatoria n°10 de la revista EOLLES: Feminismos y ARTivismo en las Américas

En la continuidad del coloquio internacional “Feminismos y ARTivismo en las Américas (siglos XX y XXI)”, celebrado en la Universidad de Rouen Normandie (Francia) en septiembre 2017, Anouk Guiné (Université du Havre) y Emanuele Carvalheira de Maupeou (Université de Rouen) lxs invitan a considerar la presentación de un artículo para el n° 10 de la revista EOLLES.

Marielle Franco y compañeras, Brasil Marielle Franco y compañeras, Brasil

En la continuidad del coloquio internacional “Feminismos y ARTivismo en las Américas (siglos XX y XXI)”, celebrado en la Universidad de Rouen Normandie (Francia) en septiembre 2017, Anouk Guiné (Université du Havre) y Emanuele Carvalheira de Maupeou (Université de Rouen) las invitan a considerar la presentación de un artículo para el n° 10 de la revista EOLLES Identités et Cultures (ISSN 2271-6386). Lxs autorxs deben tener en cuenta que sólo los artículos originales e inéditos serán considerados.

El movimiento de mujeres es antiguo y plural. La diversidad de sus voces y de los modos de acción en femenino, tanto en el tiempo como en el espacio, fueron con frecuencia ocultadas. Como en otros campos del pensamiento y de la acción, las teorías y las manifestaciones occidentalo-centradas han sido las más visibilizadas hasta el punto de verse como universales. Tal es el caso de las teóricas o de la periodización del feminismo en “olas” que no conciernen más que a un grupo restringido de mujeres, principalmente blancas y de clases media y superior. No obstante, otras formas de expresión y de acción se desarrollaron de manera tan o más antigua. Así, el feminismo africano estadounidense se remonta al siglo XIX y se inscribe en el movimiento más amplio en favor de la abolición de la esclavitud. En la llamada Iberoamérica, la organización política de las mujeres negras es más tardía pero los trabajos recientes hacen hincapié en la agencia de las esclavas y en la insumisión femenina. En cuanto a las indígenas, su participación política dentro de sus comunidades es importante desde la época colonial, como la atesta la acción central de Gregoria Apaza, Bartolina Sisa y Micaela Bastidas en la revolución de Túpac Amaru II (1780-1782).

Las formas de organización de las mujeres racializadas deben sin embargo ser estudiadas teniendo en cuenta el contexto histórico y social en que se desenvuelven. Los sistemas de explotación colonial (plantocracia, esclavismo, latifundismo) condicionaron las modalidades de asociación americanas. El control y la represión ejercidos especialmente en los cuerpos de mujeres negras e indígenas limitaron durante mucho tiempo las posibilidades de reunión y de acción política. Sobrevivir a pesar de las opresiones fue el trabajo a tiempo completo de un gran número de mujeres. Sin embargo, las luchas existieron siempre. Fueron más bien autónomas, múltiples y variadas en el tiempo y el espacio. No desembocaron en movimientos globales. Esta historia particular explica así el aparente “retraso” de la integración de sus acciones en la historia en femenino.

La dispersión y la multiplicidad de las formas de acción contribuyeron a la invisivilización del aporte teórico de las mujeres estadounidenses racializadas que sin embargo es rico y vigoroso. Tal es el caso del Black feminism. Esta corriente constituyó una verdadera revolución teórica al introducir nuevos cuestionamientos en lo que respecta la identidad del sujeto femenino (el “Nosotros, las mujeres”) y al proponer nuevos conceptos para la comprensión de las formas de dominación, como el de interseccionalidad (acuñado por la jurista Kimberlé Crenshaw). A partir de ese corpus teórico, así como de la historia y la experiencia propias de las mujeres racializadas, las feministas del espacio “iberoamericano” desarrollaron un pensamiento crítico igual de rico que se inscribe generalmente bajo el apelativo de feminismo descolonial. Feministas como Ochy Curiel, Lélia Gonzalez o Yuderkys Espinosa proponen un pensamiento feminista antirracista que reivindica la historia indígena y afro americana. Por su experiencia, cuestionan también las relaciones sociales de sexo y conceptualizan la noción de lesbianismo político.

La particularidad de los feminismos contra hegemónicos se sitúa también en una articulación peculiar entre teoría y praxis. Así, han surgido voces de ARTivistas feministas, cada vez más numerosas, que de norte a sur del continente, expresan sus reivindicaciones mediante el hip hop o las artes visuales principalmente –un ejemplo de ello son los colectivos “Somos guerreras” o “Batallones femeninos”. Las formas de acción y de militancia se inscriben en una lucha global que no se limita, como muchos colectivos feministas blancos y burgueses, a cuestionar solamente el patriarcado. Las feministas de Abya Yala consideran que hay que luchar también contra el racismo y la colonialidad del poder, siguiendo sus propias modalidades que remiten a la historia indígena y afroamericana. Tanto en las problemáticas propuestas como en los modos de acción privilegiados, el cuerpo ocupa un lugar fundamental. El cuerpo como espacio de colonización es también retomado y reapropiado a través del arte y la performance.

En una perspectiva comparativa entre las diferentes Américas, la presente publicación se propone profundizar el conocimiento de estos movimientos. Centrándose en la pluralidad y la fuerza de su acción, la reflexión tratará sobre sus caracteres específicos y su contribución en la lucha contra las opresiones de clase, raza, etnicidad, género y sexo.

Los artículos podrán inscribirse en los siguientes cuestionamientos y ejes de reflexión:

Mujeres y ARTivismo. Las ARTivistas de las Américas, sean mestizas, xicanas, indígenas, afrofeministas, chingonas o cholas, desempeñan múltiples acciones donde el arte se emplea como estrategia decolonial de lucha y de resistencia. La voz, la música, la literatura, la prensa, las artes plásticas, visuales, gráficas, digitales (TIC), urbanas, y la performance artística, son espacios de expresión activista y creativa. Podemos citar por ejemplo las artistas xicanas Daisy Salinas o Muchacha Fanzine y las pintoras Crystal Galindo y Alma López; las Brown chingonas women (México); Guerrilla Girls (USA); el arte elaborado por las mujeres víctimas de conflictos armados y por las prisioneras políticas; las mujeres de los movimientos de hip-hop; el Festival Artwoman (Cuba); @LuchadorasMX; @Estereotipas; Mujeres de Maiz (USA); Festival Nosotras Estamos en la Calle (Perú); Jovens Negras Movendo as Estruturas (Brasil). Animamos a las autoras a rendir homenaje a Marielle Franco, afrofeminista, lesbiana y concejala municipal de Río de Janeiro, asesinada el 14 de marzo 2018, y cuyo último proyecto político fue sobre el funk tradicional carioca.

Afrofeminismos. Las feministas africanas estadounidenses fueron las primeras en cuestionar el feminismo hegemónico a partir de la restitución de su propia experiencia. Entre ellas, bell hooks, Audre Lorde, Patricia Hill Collins y Angela Davis. Contribuyeron a enriquecer la teoría crítica marxista y del feminismo materialista, integrando las categorías de raza y sexo. En la América del sur del Río Bravo, los movimientos de mujeres negras son de organización más reciente y no reivindican de manera tan acentuada la filiación africana –por eso se denominan afrofeminismos– sino la articulación con otros movimientos de mujeres latinoamericanas, principalmente indígenas. En Brasil, Lélia Gonzalez propone así el concepto de “Améfrica ladina” que resalta esos vínculos. En el área hispánica, movimientos importantes se dibujan también, de Cuba a Perú.

Pensamiento feminista "fronterizo", feminismo Xicana (F.X.) / Chicana feminism. En este contexto de pluralidad del movimiento de mujeres americanas, es importante evocar las circulaciones de experiencias, de saberes y de prácticas en todo el espacio americano. Estas interacciones se verán bajo el prisma de la acción y no solo de la simple recepción de conocimientos. Un ejemplo es el de las feministas xicanas o lesbianas/ Women of Color como Gloria Anzaldúa, Cherrie Moraga, así como las artistas Judithe Hernandez (del grupo Los Four) y Judy Chicago. Se encuentran en el cruce de diferentes culturas y referencias, entre el feminismo y La Raza y, desde lo comunitario, la memoria viva e incorporada (embodied memory), así como el pensamiento materialista y anarquista, se afirman "fronterizas" y/o mestizas. 

Mujeres y activismo indígena. El lugar de las mujeres en las comunidades nativas no se limitó nunca al espacio privado. Sin embargo, desde la Conquista, éstas fueron sometidas en el marco del sistema colonial y patriarcal. Desde el último tercio del siglo XX, estas mujeres se movilizan políticamente y organizan acciones en grupos indígenas en Chiapas, Guatemala, Ecuador o Bolivia. Estos movimientos reivindican su identidad de “pueblos originarios” con derechos para no ser más ciudadano.a.s de segunda categoría. Pero se trata también de una lucha contra la imposición del capitalismo y de las políticas neoliberales en su territorio como lo muestran los recientes ejemplos de Berta Cáceres (lenca), Máxima Acuña (quechua) ou LaDonna Brave Bull Allard (sioux).

Modalidades de participación:

Los artículos (entre 2000 y 6000 palabras) deberán ser redactados en español, francés, inglés o portugués y respetar las siguientes normas editoriales: https://gric.univ-lehavre.fr/spip.php?article164. Además, se compondrán de un resumen de unas diez líneas (incluso en inglés) y de una breve bio-bibliografía de la autora.

Deberán entregarse a más tardar el 20 de agosto de 2018  a:

Anouk Guiné: anouk.guine@univ-lehavre.fr

Emanuele de Maupeou: emanuele.de-maupeou@univ-rouen.fr

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