Una imagen humana de Lenin

Si, me la topé en Paris, cerca de Porte d'Orleans, en su apartamento. Esa imagen me ha seguido tanto, como las dos palabras de su gran pregunta. "¿Qué hacer?"

rue-marie-rose-lenine
Lenin...

Conocí su apartamento parisino hace algunos años. Fue durante una visita guiada.

Prefiero contar,  tratando de recordar las imágenes que aun  conservo, que ir a Google.

Una salita estrecha. Dos habitaciones y la oficina de Lenín.  En ese pequeño apartamento alquilado en la calle Marie-Rose, vivió con su mujer, Nadejda, y su suegra. Su cama no me pareció muy confortable.

Les hacía frío porque la chimenea no daba calor para todo el espacio.

Ahí, Lenin escribió, bien abrigado, más de 500 discursos, informes y artículos.

Ese barrio, que es hoy el XIV, era para pobres, y colindaba con el campo.

Desde 1908 a 1912 estuvo ahí.

El día que visité ese lugar, me pareció bien conservado. 

Paris vivía una efervecescia cultural como nunca volvió a vivir (mucho menos ahora, donde esas "luces" que hicieron su renombre cultura, casi quedan relegadas a los grandes almacenes y la Torre Eiffel).

Paris no era una ciudad moderna como Londres o Nueva York.

Cuando ya daba por terminada la breve visita, la guía soltó una confidencia que me ha dejado todos estos años impresionado.

Yo ya sabía que en el inmenso y deslumbrante Palacio de Versalles, que fue centro del poder y residencia real, empezado a construir por Luis XIV, no tenía sanitarios. Ni duchas.

De modo que, supuse, el pequeño y modesto lugar de Lenin tampoco los tendría. Exactamente, diría la guía.

Pero lo que me ha dejado desde entonces consternado es que Nuestro Lenin, el hombre que nos desorganizara el mundo desde la Primera Revolución proletaria, hiciera caca sobre hojas de papel y las tirara por la ventana, a la calle, cuidando de no favorecer a un peatón.

Que su esposa y suegra lo hicieran, como igual lo hacían todos los parisinos, no me importó mucho.

Pero imaginar a Lenin en esas... Eso sí que fue un golpe. Y mi imaginación que no tiene bordes, como el mar...

Bueno, pero la verdad es que más me chocó cuando hace pocos años se conoció que el Partido Comunista francés había vendido esa joya de la historia, por falta de recursos... no creo que esos euros les hayan alcanzado para pagar un mes de salario de muchos burócratas.

Le Club est l'espace de libre expression des abonnés de Mediapart. Ses contenus n'engagent pas la rédaction.