El Reino seguirá Unido

El pueblo escocés decidió seguir formando parte del Reino Unido junto a Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte · Tras el rechazo a la independencia, el primer ministro británico David Cameron prometió un traspaso de poderes para los parlamentos de las cuatro naciones · Desde París, Francia, el periodista argentino Leonardo Plasencia nos cuenta las repercusiones de la histórica votación.

 

19 de septiembre de 2014. Participación radial en el programa argentino "Rico al Cuadrado" para discutir sobre el triunfo del No en el referendum independentista de Escocia.

Leonardo Plasencia

 

 

Con 55% de los votos el "NO" a la independencia triunfó ayer en el referendum desarrollado en tierras escocesas. El resultado de la consulta popular representa un contundente éxito para Londres que logró mantener la unidad del Reino al mismo tiempo que dio una lección de democracia y respeto a la voluntad de las minorías. Más allá de la derrota de las fuerzas separatistas el gobierno central prometió que las voz de todos los escoceses será escuchada y anunció importantes cambios.

 

El rechazo a la independencia no implica la continuidad del Status Quo. La crisis política engendrada por el crecimiento del nacionalismo escocés en los últimos años no pasará sin dejar rastros. Muy por el contrario. En horas de la mañana, apenas terminado el recuento de votos, el primer ministro del Reino Unido David Cameron dio un discurso para felicitar al pueblo escocés por permitir que "nuestro país de cuatro naciones permanezca unido".


Visiblemente aliviado por el resultado de la consulta popular, y en clara alusión a su par español, Cameron recordó que Londres podría haber bloqueado la iniciativa pero decidió no hacerlo, y destacó su voluntad de seguir adelante con el referendum. "Decidimos impulsarlo, porque soy un demócrata", afirmó. Así las cosas, el líder británico se dirigió a aquellos que demandan mayor independencia frente al poder central. "Para aquellos en Escocia que se encuentran escépticos con respecto a los cambios que hemos prometido" recordó "hemos hecho un claro compromiso para dar mayor poder al parlamento escocés y esas promesas serán cumplidas".

 

Los programa de reformas anunciado por Londres, sólo unos días antes de la consulta, supone un traspaso de poderes al gobierno escocés para el manejo de sus impuestos, de sus gastos, y la gestión independiente de las cuestiones ligadas a la seguridad social. "Estos cambios serán acordados en noviembre y la legislación sera aprobada en enero" aseguró Cameron.

 

A pesar de que el referendum sólo consideraba la situación política de la nación escocesa el primer ministro del Reino Unido anunció que los cambios hacia una mayor autonomía se extenderá a toda la Unión. "Así como el pueblo de Escocia tendrá un mayor poder decisión sobre sus asuntos, también la gente de Inglaterra, Irlanda del Norte y Gales tiene ese derecho, el nuevo acuerdo para Escocia debe ser acompañado por un nuevo acuerdo para el resto del Reino Unido", exclamó Cameron, y aseguró que los cambios que se vienen darán al mundo "un poderoso ejemplo de lo que es nuestra adulta democracia".

 

Así, el gobierno de Londres comenzará a trabajar inmediatamente para acallar definitivamente las voces separatistas en el seno del Reino. Los temas son numerosos : una política impositiva más favorable, un reparto más equitativo de los recursos, autonomía en la gestión del sistema público de salud y seguridad social, y un manejo más independiente del presupuesto de las diferentes naciones, entre otros. El programa de Cameron promete así un paso importante hacia la federalización del Reino Unido.

 

Sin embargo, las promesas de una mayor autonomía no satisfacen a todos. "Escocia decidió no ser un país independiente, acepto el mandato del pueblo" declaró el primer ministro de Escocia, Alex Salmond, en la madrugada de hoy, minutos antes de la finalización del recuento de votos. Secundado por fuertes aplausos, el líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) agradeció entre lágrimas al millón y medio de personas que se pronunciaron a favor de un Estado escocés independiente y abrió la apuesta para una nueva consulta popular. "Este millón y medio es base suficiente para una futura independencia" afirmó Salmond.


La derrota de las fuerzas separatistas de Escocia es un duro revés para los partidos nacionalistas a lo largo y a lo ancho del continente europeo. Sobre todo para la Generalitat (el gobierno de Catalunya) que espera poder realizar su propia consulta popular el 9 de noviembre de este año con el fin de romper relaciones con Madrid, a quién acusa de no defender los intereses del pueblo catalán.-

 

 

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