¡Diez años no son suficientes!

Mediapart acaba de celebrar su décimo aniversario. Nuestro éxito sigue siendo una excepción en el panorama mediático francés. Solitario, es inherentemente frágil, por eso necesitamos el apoyo de nuestros lectores. Nuestro éxito no debe ser engañoso, lo más difícil está ante nosotros: no distraernos en los laureles, cuestionarnos, convencer a nuestros lectores de la utilidad de apoyar a Mediapart.

Mediapart cumplió diez años el 16 de marzo de 2018. Este décimo aniversario coincidió con el quincuagésimo aniversario de los acontecimientos de Mayo del 68, cuando la juventud gritó: « ¡Diez años, ya es suficiente! », dirigiéndose a un poder gaullista envejecido y desgastado. « ¡Diez años no son suficientes! » Podría ser, por el contrario, nuestro lema al final de esta década. Porque hay tanto por hacer, tantas batallas por pelear, tantas victorias por consolidar, tantos desafíos que superar.

Dos años y medio después de su creación, Mediapart inauguró sus deseos de Año Nuevo, el 31 de diciembre de 2010, con Stéphane Hessel quien, ese mismo año, publicó Indignation-vous ! (¡Indignaos!), un manifiesto que dio la vuelta al mundo. « Crear, es resistir. Resistir, es crear »: las últimas palabras de este llamamiento contra la resignación resuenan como un eco de nuestra apuesta que se remonta a diez años atrás.

Sí, resistir a la crisis de la independencia de la prensa, convertida en una presa fácil para los oligarcas, industriales y financieros, más ansiosos por utilizarla como una forma de influencia que por ayudarla a cumplir con su misión de información al servicio del derecho a saber del público. Y crear un medio completamente inédito, digital, participativo y de pago, dedicado al periodismo de investigación, esforzándose en restaurar la fuerza y el significado de lo mejor de nuestra tradición profesional a través de las herramientas de la revolución digital.

Nuestro boletín del décimo aniversario de Mediapart (2008-2018). Nuestro boletín del décimo aniversario de Mediapart (2008-2018).
El resultado está aquí, ilustrado, como cada año, en la difusión de nuestro boletín donde se publican todas nuestras cifras, todos nuestros balances y todas nuestras perspectivas, un ejercicio de transparencia tan raro ahora en la prensa. En 2017, por séptimo año consecutivo, Mediapart es un periódico en plena forma económica y financiera, provechoso y rentable, beneficiario gracias a su única receta -sus suscriptores y suscriptoras-, con una tesorería positiva y sin ningún tipo de endeudamiento.

Alcanzando 13,7 millones de euros en 2017, la cifra de negocios ha aumentado un 20% en comparación con 2016. El resultado neto, después de impuestos, es de 2,2 millones de euros, lo que representa el 16% de la cifra de negocios, una cifra excepcional en nuestro sector. A 31 de diciembre de 2017, el número de suscriptores era de 140.000, tras haber rozado casi 150.000 durante la campaña presidencial.

Las cifras de 2017. Las cifras de 2017.
Este rendimiento económico es una buena noticia para todos aquellos que ejercen la profesión de informar fielmente y también para la democracia que necesita una prensa libre y pluralista. Obtenido gracias al único apoyo de nuestros lectores, esto demuestra que la confianza aparece cuando el periodismo acepta defenderse y reinventarse a sí mismo, estableciendo así una nueva relación de confianza con su público.

Innegable, el éxito de Mediapart sigue siendo una excepción en el panorama mediático francés. Solitario, es inherentemente frágil, y es por eso que necesita ser constantemente confirmado y consolidado. Viviendo únicamente del apoyo de sus suscriptores, rechazando por principios cualquier subvención pública y no dependiendo de ningún mecenas privado, nuestro periódico no puede contar con ninguna de las facilidades utilizadas por sus competidores.

¿Cómo no subrayar, en efecto, la lucha de Mediapart, desde 2008, llevada a cabo con armas desiguales, frente a los otros diarios de información política y general? Los multimillonarios que los poseen (en particular los Sres. Arnault, Dassault, Drahi y Niel), que de ninguna manera son industriales de la información, así como un banco (Credit Mutuel), se embolsan la mitad de las ayudas públicas destinadas a la prensa. Como contamos en Mediapart, el 13 de febrero de 2018, en una investigación de Laurent Mauduit, a este maná de dinero público se añade el dinero privado pagado a los mismos oligarcas por los grandes oligopolios del mundo digital: Google, Facebook y la Fundación Gates.

Nuestro éxito no debe ser engañoso. Lo más difícil está ante nosotros: no distraernos en nuestros laureles, saber cuestionarnos, ganar nuevos lectores, conservar los antiguos, convencerlos de la utilidad de apoyar Mediapart aún más porque su desempeño molesta y lo vale frente a una adversidad redoblada. En resumen, debemos desafiarnos constantemente, para evitar adormecernos en las aventuras demasiado seguras o demasiado satisfechas consigo mismas.

Finalmente, ha llegado el momento de comenzar la transición que permitirá pasar el testigo, de una generación a otra, entre los fundadores de nuestro periódico y el equipo que lo anima, lo porta y lo encarna. Porque, más allá del periódico en sí, la invención de Mediapart concierne a la independencia económica de la prensa. ¿Conseguiremos, como deseamos, sacralizar el capital de Mediapart, para hacerlo definitivamente intransferible y no comprable? ¿Conseguiremos aprovechar esta aventura para contribuir al pluralismo de la información? Este es el desafío de los años venideros.

Versión y edición española: Irene Casado Sánchez.

Esta tribuna aparece publicada en el boletín del décimo aniversario de Mediapart. 

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