A los enemigos de la humanidad
Cada vez se habla de Hiroshima y Nagasaki, reflexionando, se puede decir que existen seres que son enemigos de la humanidad, que no titubean un solo instante en exterminar a centenares de miles de seres humanos. El estado mas salvaje del mundo, el mas terrorífico para la humanidad, podría atreverse a utilizar tan espantoso y apocalíptico elemento de destrucción.
Fueron los estados Unidos, los democráticos, los protectores, los que tienen 750 bases militares en el mundo. Se podrá confiar en ellos?
Me es difícil pensar que seres humanos que han cursado estudios y tengan la capacidad mental de llegar a perder la humanidad, sean capaces de crear lo mas horrible de la existencia del ser humano, “La bomba Nuclear”, estos científicos, con el mas alto grado de asesinos de la humanidad sean respetados y glorificados como seres inteligentes.
Que se haya condicionado a la humanidad para hacer creer que esta mortífera arma sea disuasiva. Como es posible que a través del terror, del horror, se pretenda la paz con una violencia criminal masiva impregnada de exterminio y de terror?
Como es posible que estos señores científicos con un alto valor terrorista sean laureados porque pretenden asesinar masivamente la humanidad, estos infelices con un cerebro atrofiado que glorifican la muerte, de la misma manera que lo hacen los fundamentalistas o terroristas.
No hay fronteras para los miserables que no titubean un solo instante en llegar a tales objetivos de exterminación glorificando la muerte.
Que diferencia puede haber entre un terrorista que esta dispuestos a morir matando y sentirse alabado por una masa que ha perdido completamente el sentido del respeto a la vida?
Que puede separar a este científico miserable del terrorista si se siente elogiado, honrado por políticos que no están lejos de perder la humanidad y ser cómplices de asesinatos masivos en nombre de la paz.
El fanatismo, el individualismo de ambos sujetos proviene del aspecto destructor que se desarrollada fuera de toda proporción. Esta es capaz de llegar a una situación donde la vida del ser humano es absurdamente desvalorizada, tomando lugar el exterminio o la muerte que a su vez es altamente glorificada. Esto explica en parte que nuestro siglo XXI, vive un proceso altamente ideológico de posiciones, ligados al capital, generando masacres sin precedentes.
El humanismo toma la humanidad a la vez en un sentido concreto pero también en tanto que cualidad abstracta, como modelo central, pero no pretende establecer un conjunto rígidos de reglas destinados a guiar a los seres humanos.
Como a la inversa del individualismo llevado al extremo conduce a un vacío insoportable, a la inestabilidad y a la inseguridad que caracterizan, mostrando a que punto es extranjero a un sistema de vida normal. Es en definitiva incompatible a pesar de los esfuerzos que se puedan hacer para poner en valor la humanidad.
La destrucción, la debilidad y la locura presentes en cada uno de nosotros son las trampas del extremismo, como forma de aniquilar el pensamiento del otro e instigar la hostilidad tan destructiva como el odio, los celos la arrogancia o el desprecio a la vida.
El fanatismo y el dogmatismo asumen diversas formas, ciertas puedan ser mas cercanas o asociadas a la religión monoteísta y de hecho aparecen ligadas en todos los aspectos de la actividad humana.
El espíritu de abstracción definido por el filosofo Gabriel Marcel, muestra el proceso esencialmente destructor por el cual nuestros conceptos están desligados de la realidad concreta. Dice por ejemplo ; “Un ser humano no puede comprometerse en una guerra, sin antes negar o admitir la naturaleza individual y la humanidad del enemigo convirtiéndola en concepto abstracto, para convertirla en blanco y aniquilarla”.
En otros términos el espíritu de abstracción no es en ningún caso de valor neutro. Esta acompañado de un carácter pasional de rechazo y de sentimiento que lo lleva a una reducción altamente despreciativa.
Lo que significa que una vez los seres humanos transformados en conceptos abstractos se les puede tratar como elementos inferiores, sin valor perjudiciales que tienen que eliminarse como, comunistas, Árabes, Rumanos, izquierdistas. Los seres humanos en la plenitud de su existencia son seres que no tienen existencia.
Guillermo Saavedra