Repaso al primer juicio de Josu Urrutikoetxea

Negociadores, mediadores internacionales e investigadores, analizan el desarrollo del primer juicio de Josu Urrutikoetxea, actor clave en la resolución del conflicto del País Vasco, que tuvo lugar los días 15 y 16 de junio ante el 16ª Tribunal Penal de París.

Las dos jornadas de audiencias celebradas los días 15 y 16 de junio ante la 16ª Sala de lo Penal del Tribunal judicial de París tuvieron el mérito de sacar a la luz el papel decisivo e histórico que desempeñó Josu Urrutikoetxea en la preparación, negociación y resolución del conflicto en el País Vasco.

El juicio permitió establecer, de forma inequívoca y gracias a los informes de la SDAT (Subdirección Antiterrorista) y de la UCLAT (Unidad de Coordinación de la Lucha Antiterrorista), su participación directa y decisiva en este largo proceso de paz.

Desde mediados de los años ochenta, está atestiguado que trabajó en la organización de las conversaciones de Argel, que comenzaron, extraoficialmente, en 1987 y, oficialmente, en 1989, justo después del primer alto el fuego de este conflicto y de su detención el 11 de enero de 1989 en Bayona.

En los informes policiales se indica que su nombre fue propuesto para participar en las discusiones de Zúrich en 1999.

Está comprobado que en aquel momento Josu Urrutikoetxea, diputado en el Parlamento Vasco desde 1998 y reelegido en 2001, trabajó de nuevo de 2002 a 2005 en la búsqueda de mediadores internacionales y en la preparación de las negociaciones de Ginebra, que llevó a cabo con el apoyo del Centro para el Diálogo Humanitario de 2005 a 2006, antes de abandonar definitivamente la organización ETA en septiembre de 2006 por desacuerdos de fondo con su nueva dirección.

Finalmente, tras retirarse a un pequeño pueblo de las montañas de Ariège, la policía constató, mediante un impresionante dispositivo de vigilancia sobre todo su entorno, que Josu Urrutikoetxea había cortado toda relación con el movimiento independentista y que sólo tenía contacto, en muy contadas ocasiones, con su familia.

Posteriormente, la izquierda independentista vasca y a través de un miembro de su familia, se dirigió a él, como figura emblemática y por su probada experiencia diplomática, para que participara en las negociaciones de Oslo, desde octubre de 2011 hasta febrero de 2013. Durante estas negociaciones, llevadas a cabo con el apoyo del Centro para el Diálogo Humanitario y bajo la protección del Gobierno noruego, se reunió con varios diplomáticos y facilitadores internacionales para poner fin al conflicto, aunque el Estado español no asistió a estas negociaciones como se había comprometido al ratificar la hoja de ruta acordada con los mediadores internacionales. La hoja de ruta supuso, además, un doble impulso: por un lado, la celebración, el 17 de octubre de 2011, de la Conferencia Internacional de Paz de Aiete, bajo la égida de Kofi Annan, en cuya declaración final se reiteró, una vez más, la necesidad imperiosa de que los Estados francés y español entrasen en negociaciones con ETA para resolver las consecuencias del conflicto; y, por otro lado, la declaración de ETA, tres días después, el 20 de octubre de 2011, del cese  definitivo de la  su actividad armada.

Por último, está también demostrado que, Josu Urrutikoetxea habiendo sido elegido por la izquierda abertzale como personaje histórico y exmilitante, leyó, desde el Centro para el Diálogo Humanitario con sede en Ginebra, el 3 de mayo de 2018 el comunicado de la disolución de la organización ETA.

El 1 de septiembre 2021, el tribunal francés tendrá la oportunidad, en su veredicto, de reconocer el compromiso de este actor clave en la resolución del conflicto del País Vasco por medio de la negociación y por vías exclusivamente pacíficas y democráticas. Al hacerlo, enviará un mensaje contundente a todos aquellos que, como Josu Urrutikoetxea, se comprometen personal y valientemente a romper con la lógica de la guerra y a construir una alternativa pacífica.

Por el contrario, condenar a Josu Urrutikoetxea a cinco años de prisión, tal y como pide el fiscal de la lucha antiterrorista, en ausencia de pruebas fácticas, dificultaría a quienes en el mundo trabajan por el diálogo y la negociación para llevar a cabo la tarea de convencer a sus compañeros para que les sigan por el camino de la paz. En efecto, si la protección de estos actores clave no puede ser garantizada por los Estados y en este caso por Francia la comunidad internacional ya no podrá resolver estos conflictos mediante la negociación, dejando así el campo abierto al belicismo.

Estamos convencidos que absolviendo a Josu Urrutikoetxea, el tribunal contribuiría a preservar las posibilidades de una solución de paz justa y duradera en otros conflictos. El Estado francés se sentiría honrado por esta decisión, que reforzaría su lugar en el concierto de las naciones como mediador internacional y defensor de los derechos humanos.

Gerry Adams, líder histórico del Sinn Féin, negociador y firmante de Acuerdos de Paz de Viernes Santo de Irlanda del Norte

Bill Bowring, profesor del Birkbeck College, Universidad de Londres, Presidente de la Asociación Europea de Abogados por la Democracia y los Derechos Humanos en el Mundo (ELDH)

Jonathan Cohen, Director Ejecutivo de Conciliation Resources, presidente del comité director de la Oficina Europea de Enlace para la Consolidación de la Paz

Brian Currin, Mediador Internacional de procesos de paz y abogado de derechos humanos, Director Ejecutivo de Concentric Alliance

Didier Fassin, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Princeton

Harold Good, Presidente de la Iglesia Metodista en Irlanda, desempeñó un papel clave en el proceso de paz en Irlanda del Norte y supervisó el desarme del IRA y de ETA en el País Vasco, Premio Mundial Metodista de la Paz

Caroline Guibet Lafaye, Directora de Investigación del CNRS en el Centro Émile Durkheim

Ronnie Kasrils, antiguo Ministro de los Servicios de Inteligencia de la República de Sudáfrica, antiguo miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Congreso Nacional Africano, Premio Alan Paton de Literatura

Michael Keating, Director Ejecutivo del Instituto Europeo de la Paz, antiguo Representante Especial del Secretario General de la ONU

Raymond Kendall, antiguo Secretario General de la INTERPOL

Thomas Lacoste, cineasta, fundador de La Bande Passante

I. William Zartman, profesor emérito de la Escuela Paul H. Nitze de Estudios Internacionales Superiores de la Universidad Johns-Hopkins, Cátedra Jacob Blaustein de Organizaciones Internacionales y Resolución de Conflictos

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